viernes, 15 de agosto de 2014

A PROPÓSITO DEL MANEJO DE LA INFORMACIÓN EN SALUD EN LA WEB 2.0

Triste aun por la noticia del deceso -relativamente prematuro- del actor norteamericano Robin Williams, acudí esta mañana a los buscadores para ver que encontraba respecto de los resultados de su necropsia, que se había anunciado para el pasado miércoles.

Una de las entradas que más llamó mi atención fue esta: "Revelada la causa del suicidio de Robin Williams (por exámenes en el cerebro)", tanto por las presumibles revelaciones desde la perspectiva forense, tema que me apasiona, como porque la nota, ubicada en un diario virtual de Miami, Fl. (USA), esta escrita por un médico, el Dr. Salomon Jakubowicz.

Como médico, epidemiólogo y escritor aficionado, siento la necesidad de expresarme sobre el tema, y decir que me siento -cuando menos- indignado por esta publicación. Creo que motivos sobran, y quiero compartir mi desazón con quien a bien tenga leerlos:
1. Hacer señalamientos sobre presuntas desventajas del vegetarianismo es impreciso, irresponsable y tendencioso, pues a la fecha no hay literatura con evidencia suficiente para poder hacer este tipo de afirmaciones de manera taxativa. El sesgo del endocrinólogo venezolano tiene que ver con la promoción que trata de dar a través de todo medio posible (en Google aparecen casi 65.000 entradas con su nombre) al "sistema" de nutrición que promulga en su libro "Ni una dieta más".
2. No existe justificación para usar una muerte como herramienta de adoctrinamiento, menos en el ámbito de la salud. Que lamentable un mundo en el que utilizamos una experiencia ajena, dolorosa, en todo caso privada y digna de todo respeto, para vender información, así fuera exacta. Que lamentable que lo haga un MÉDICO, solo para vender libros.
3. El titular escogido para la nota debería ser una vergüenza, tanto para el autor como para los editores. En primer lugar porque -si bien se ha socializado de forma oficial que la necropsia sí ha podido definir la causa (asfixia mecánica) y la manera de muerte (violenta-suicidio)-, hasta el momento no se han revelado detalles respecto de temas toxicológicos u otros aspectos que el examen del cadáver hubiere podido aclarar. En segundo, porque los exámenes realizados en la necropsia seguramente podrán revelar detalles de la anatomía cerebral del Sr. Williams, y seguramente sugerir, más no probar sin lugar a dudas, los cambios al nivel bioquímico o fisiológico que sugiere el nombre del artículo y su introducción. Quizá si el autor de este desafortunado artículo no fuera un colega, podría entenderse, pero no de un médico especialista e 'investigador reputado'.
4. Hubiera podido hacerse un ejercicio mucho más acertado, o al menos responsable, a través de una nota con un título y un enfoque como "A propósito de la muerte de Robin Williams: aspectos nutricionales de la depresión", o algo semejante. Esto demuestra que los medios solo quieren vender, no informar: es más importante el número de veces que una noticia se 'abra' (por supuesto! los contadores de visitas definen el valor de la pauta publicitaria), que lo fidedigna que resulte la información suministrada a los lectores.
5. Me parece un absoluto despropósito el comentario final, que a modo de conclusión dispone el buen doctor: "estoy seguro que no se hubiese suicidado si su médico lo hubiese ayudado a tiempo". No solo es desafortunado, como todo lo que pretende ser absoluto, sino que raya en la falta de ética y la difamación, es prácticamente una acusación de negligencia. Aunque tuviera la razón más allá de toda duda, cosa difícil en Medicina, está muy mal que se cuestione frente a la opinión pública el ejercicio clínico de un colega demeritando un quehacer del que se desconocen sus detalles. Sabe el Dr. Jakubowickz que estudios o tratamiento habían hecho los tratantes del actor en relación con su condición mental? Tiene la certeza de que no hubo oportunidad en éstos? Me parece que no hay cabida en estas situaciones para este tipo de cuestionamientos con el objetivo de la autopromoción, es casi como decir "yo sí le hubiera salvado la vida", menospreciando lo hecho por el equipo de salud tratante.

Ya para terminar, aclaro que no tengo interés doctrinal o comercial sobre el particular tratado.  NO SOY VEGETARIANO. Tampoco había leído antes otro escrito de este prominente investigador, ni vendo libros que compitan con el suyo. Simplemente, desde la razón del médico, tanto como desde el corazón del escritor, no logro entender como es posible como tenga cabida este tipo de imprudencia en medios como Huffington Post, Univisión (USA), El Universal (Mex.), El Tiempo (Col.), Diario de Caracas (Ven.). No se puede ser un referente de CIENCIA sin argumentos apoyados en hechos concretos que trasciendan la opinión y el juicio propios o el apasionamiento por una causa.

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